PRESENTACIÓN
Las reflexiones que domingo a domingo vamos colgando en la web, nos gustaría que te ayudasen a vivir este tiempo de cuaresma con mayor profundidad.
En la parte inferior de la página se irán añadiendo los archivos del tema correspondientes a la semana que termina.
1. I Domingo de Cuaresma: VIDAS EN CAMINO
2. II Domingo: VIDAS EN PROFUNDIDAD
3. III Domingo: VIDAS CUESTIONADAS
INTRODUCCIÓN
Los acontecimientos nos cuestionan, recibimos golpes, tenemos cicatrices... Dios sufre y padece con nosotros. El sueña con nuestra felicidad, a pesar de las contrariedades de la vida.
EXPERIENCIA
Todos los miércoles comparto una mesa muy plural. En ella se sientan personas que han tenido, o tienen, una experiencia de Iglesia y de fe mejor o peor, pero ex¬periencia al fin y al cabo. Allí nos sentamos un médico ginecólogo formado en los jesuitas, ateo practicante; una dentista con una fe, tradicional pero alejada por una mala experiencia con un cura; una "empresaria" que comenzó de secretaria y ahora es la mujer del jefe, que perdió a su joven marido de la noche a la ma¬ñana y que, desde entonces, piensa que Dios se ha ido de vacaciones; una mujer, ama de casa, que, después de un fracaso matrimonial, ha sacado fuerzas de donde no las hay para que su hija y el resto de su familia sigan adelante; una mujer de fe, aunque no practique habitualmente; la abuela, con su vena de "psicóloga", que nos cala a todos enseguida, ha educado a sus hijos lo mejor que ha sabido, y está agarrada a Dios para poder llevar lo que la vida le va trayendo; una muchachita, una perla a la que la vida ha pulido a fuego no precisamente lento, con sus 18 años recién estrenados, con experiencias muy precoces en su vida, que ha tenido que ir encajando y poniendo en su sitio poco a poco, y con una fe practicante en cri¬sis; y un servidor, sacerdote, que intenta ser un rostro familiar de Dios allí donde está, pero que muchas veces sale escaldado porque toca dar la cara por aquello a lo que representas y, en ocasiones, no siempre, hay razones para partirla.
Pedro Juan
PARA COMPARTIR:
-¡Qué variada es la vida! Tú estás también ahí, en la mesa de la pluralidad. ¿Cómo eres? ¿Qué es lo que tú aportas? ¿Qué dices?
-¿Cómo ves a los demás, con sus diferencias? ¿Tiendes a acoger, a escuchar, a comprender, a aprender o, por el contrario, te produce miedo, huyes, condenas...?
-Y a Jesús, ¿te lo imaginas sentado a la mesa? ¿Qué dice?
-Y la Iglesia, ¿cuál debe de ser su postura en una mesa/sociedad tan plural?
LECTURA:
Lucas 13,1-9. Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.
En aquella ocasión se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó:
-¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.
Y les dijo esta parábola:
Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró.
Dijo entonces al viñador:
- Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?
Pero el viñador contestó:
- Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás.: Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas".
REFLEXIÓN
Las palabras de Jesús pretenden sacudir a quien las escucha: "Y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo". ¿Qué significa esto? Que los que no se convierten mueren habiendo dejado pasar la vida sin más, que la falta de conversión viene de la mano con el que uno llegue al final de sus días habiendo vivido a medias tintas. Como la higuera que no da fruto, que toma todos los nutrientes de la tierra hasta llegar a cansarla para nada. Uno de los rasgos más hermosos del Jesús de Lucas es su des-velo por la conversión de los pecadores. ¿De dónde proviene este afán suyo? De la certeza de la inmensa alegría que siente Dios cuando esto ocurre. Podemos recordar las parábolas de la dracma y la oveja perdidas y la del hijo pródigo, o las comidas de Jesús con los pecadores, que es¬candalizaban a tantos. Nuestra vida, generalmente, transcurre en medio de la mediocridad, sin grandes glorias y, quizá, sin grandes "pecados". ¿No será éste uno de nuestros grandes pecados? "Consumimos" la vida sin agarrar sus posibilidades con las dos manos, y podemos acabar muriendo sin más, como los del evangelio. ¿Por qué no nos dejamos transformar por el abrazo de Dios, que hace fiesta por cada uno de nosotros?
PARA PENSAR Y DIALOGAR
•¿Cuáles son las "mediocridades" en las que transcurre mi vida?
•¿Cuáles son los frutos que puedo dar, aunque impliquen cierto riesgo?
ORACIÓN
Hoy vengo a decirte que te quiero. Que, a pesar de todo, tú sabes que te quiero. Que no importan mis defecciones, ni mis cobardías. Que no me tengas en cuenta esta medio¬cridad que empaña toda mi vida. Sé que tengo que cambiar, y estoy dispuesto.
Tu palabra ha hecho mella en mi alma. ¿Cómo seguir como si no pasara nada? Voy a reconocer tu voz en los silenciados, a remediar tus necesidades en los pobres y, denunciar la injusticia de las víctimas. Que tu solicitud con los que sufren me ayude a superar la indiferencia y, volcarme en solidaridad.